Descripción
La sedación inhalada es una técnica en la que el paciente inhala una combinación de oxígeno con óxido nitroso, esto acompañado con una comunicación efectiva, hace que el paciente se sienta más cómodo y relajado durante cualquier procedimiento odontológico.
Muchas veces los procedimientos dentales generan miedo en las personas, sean niños, jóvenes o adultos, dado que se asocia a un momento incómodo o doloroso. Es por ello, que el área dental ha buscado alternativas con el fin de atender pacientes sin someterlos a grandes niveles de estrés o angustia.
Beneficios
Analgesico
Desaparece cualquier sensación de dolor durante los procedimientos odontológicos.
Ansiolítico
Actúa sobre el sistema nervioso y reduce los síntomas de la ansiedad.
Amnésico
Pérdida total o parcial de la memoria durante el procedimiento odontológico
Acción rápida
Tanto la absorción como la eliminación del óxido nitroso por vía pulmonar son muy rápidas debido a su escasa solubilidad en la sangre y los tejidos.
Recuperación rápida
Una vez que se termina la administración.
Amplia aceptación
Puede ser usado por niños, jóvenes y adultos.
Antes y Después
Preguntas Frecuentes
Te presentamos las preguntas que constantemente nos realizan nuestros pacientes.
La sedación consciente inhalatoria mediante óxido nitroso está considerada como la técnica más segura, cómoda y fácil de aplicar en clínica dental.
La sedación con óxido nitroso es muy efectiva en todos aquellos pacientes con ansiedad frente al Odontólogo. Casos con reflejos de vómitos muy marcados. Tratamientos traumáticos (extracciones, cirugía oral). Tratamientos largos y molestos como los implantológicos. Pacientes nerviosos, depresivos o difíciles (adultos o niños).
La sedación Nasal consciente transforma lo que antes era un mal momento en una experiencia dental agradable, cómoda y libre de ansiedad, sin dormirse ni desconectarse del entorno, permitiendo de este modo que el odontólogo y sus auxiliares puedan efectuar un tratamiento de calidad con rapidez, meticulosidad, precisión, tranquilidad y seguridad.
En general, el paciente se encuentra en un estado relajado y confortable. – Todas las constantes vitales permanecen normales. – Los reflejos vitales permanecen intactos. – La boca puede mantenerse abierta. – Se atenúa el reflejo laríngeo. – Se mantiene la capacidad de comunicación verbal. – Aunque en cada paciente pueden presentarse distintas sensaciones subjetivas, como: – Hormigueo en manos, pies, labios y lengua. – Pérdida de sensibilidad (parestesia). – Letargo, amodorramiento y calor corporal, como en una siesta. – Cierto alejamiento sensorial con indiferencia al entorno. – Relajación general, bienestar y flotamiento. – Pérdida de la noción del tiempo transcurrido y ligera amnesia.
Del 47 % de la población que declaran no acudir al dentista, la gran mayoría aducen el miedo cuando se les pregunta el por qué. La sedación nasal consciente ayuda a eliminar el miedo y la ansiedad en consulta; esto se logra porque el óxido nitroso aumenta el umbral de tolerancia al dolor en el paciente, atenuando la sensación de sufrimiento e induciéndole un estado de serenidad y tranquilidad que elimina por completo la ansiedad.
El óxido Nitroso es un gas de baja solubilidad en la sangre, pero que penetra rápidamente en las membranas del cuerpo humano. Se disuelve en plasma, logrando en minutos y fácilmente la máxima concentración en los alvéolos pulmonares. Después de su administración, el óxido nitroso se elimina muy rápido. No afecta al sistema respiratorio, ni a la circulación sanguínea ni al metabolismo. Actúa casi exclusivamente sobre el sistema nervioso central y sus efectos son analgésicos y ansiolíticos. Tampoco enlaza con fluidos orales o tejidos, ya que goza de una baja metabolización.
La sedación nasal consciente puede sustituir a la anestesia local en algunos procedimientos y, cuando la anestesia local también sea necesaria, la analgesia conseguida por la sedación nasal permite que no se noten los pequeños pinchazos, ayudando a controlar la sensación de fobia o miedo.
La duración del efecto es controlable. Sus efectos se notan rápidamente (corto periodo de inducción). El efecto máximo se alcanza entre los 3 y 5 minutos. El ajuste de la profundidad de la sedación se realiza escalonadamente y se alcanza el nivel adecuado en pocos instantes. Sus efectos desaparecen inmediatamente tras cesar su administración, permitiendo una recuperación rápida y completa. Una vez que se lo dejan de administrar, en solo dos minutos el paciente deja de notar sus efectos, de forma que no le condicionará la actividad habitual del resto del día.
Sí, en las siguientes situaciones: – Cuando el paciente rechaza la administración. – Embarazo, especialmente en el 1º trimestre. – Infecciones del tracto respiratorio superior (catarro, congestión nasal o sinusal). – Enfermedad pulmonar obstructiva crónica EPOC. – Claustrofobia. – Problemas psíquicos o psiquiátricos.